Señor Jesús. Cuando Pedro te negó tres veces, lo miraste con amor misericordioso para que llorase su pecado y se convirtiese a Ti de todo corazón. Mírame, envía tu Espíritu para que me ilumine y mueva mi corazón para que reconozca mis pecados, y arrepentido de ellos, me convierta a Ti y te siga fielmente de ahora en adelante. Virgen María, abre mi corazón a la verdad de mí mismo. Haz que en este examen me vea como me ve el Señor. Amén.